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Posted by on abr 16, 2013 in Parasitología |

Pidulles en niños: Una incómoda picazón

Los oxiuros son parásitos con forma de larvas (gusanos) de 5 a 10 mm. de longitud que viven en el intestino grueso y que se reproducen por huevos microscópicos que son depositados por las hembras en la piel de la región anal durante las noches, causando molestias en la zona.

Pidulle. Foto: Freedigitalphotos.net“La infección por oxiuros no es una patología grave, pero es particularmente molesta y puede alterar severamente la calidad de vida de los afectados y del grupo familiar, así como el rendimiento escolar o laboral de los afectados”, advierte el Dr. Renzo Tassara, pediatra parasitólogo de Clínica Avansalud.

Esta infección, que es más frecuente en niños menores de 12 años, se caracteriza por picazón anal y nasal intensa que aumenta durante la noche, además de comezón vaginal y flujo genital en el caso de las niñas, generando irritabilidad, intranquilidad y mal dormir.

La vía de transmisión se produce a través de huevos larvados que permanecen inicialmente adheridos en la región peri-anal y luego se desprenden, cayendo a la ropa interior, a la cama, al suelo y ambiente donde transita el infectado. “Una vez allí toman contacto con objetos que podrían ser manipulados por otras personas. Esta situación se ve incrementada porque los niños suelen rascarse frecuentemente ante las molestias y luego llevan sus manos a la boca, produciéndose el ciclo ano-mano-boca”, explica el pediatra.

Diagnóstico, tratamiento y recomendaciones

El diagnóstico se determina con el Test de Graham, examen que se realiza frente a la sospecha de presencia de oxiuros y consiste en la toma de una muestra de la región anal y para analizarla microscópicamente en el laboratorio. El principal tratamiento es el uso de medicamentos benzimidazólicos que se deben administrar en todo el grupo familiar de forma simultánea, porque aunque algunos no presenten síntomas, todos están infectados y podrían mantener el contagio en la casa.

“Luego se debe repetir el tratamiento, ya que siempre quedarán huevos que podrían generar una reinfección”, indica el Dr. Tassara.

Además, como el ambiente está extensamente contaminado de huevos se debe realizar un aseo prolijo, limpiar con paño húmedo las paredes, planchar o orear al sol la ropa de cama, ya que el calor destruye los huevos.

Finalmente, el Dr. Renzo Tassara, concluye que las medidas de prevención más eficaces corresponden al lavado frecuente de manos y juguetes, evitar comerse las uñas (onicofagia) y llevarse las manos a la boca, ventilar los ambientes y mantener un buen aseo.